[mudance]

by David Fridman



Mudarse de casa es como tener un bebé: te diviertes cuando empieza y luego es una hueva brutal por un tiempo y al final eres muy feliz.

Mi buen amigo y compadre-to-be @vincemiranda me dijo allá en enero “vamos a buscar un depa y nos vamos a vivir juntos, yo tengo proyector para el cine casero” y dije “Va! Yo tengo sala y lavadora.”

Y fue así como empezó este capitulo en la serie Dave! que se titula “The One Where They Move to Condesa”.

En los inicios de este blog hablé de lo difícil que es encontrar el departamento perfecto (anexo link por si eres fan reciente: http://inthenameofvlog.com/blog/2013/9/13/depas #niagradezcas). Y ahora que lo vuelvo a leer después de días y días de ver departamentos en la ciudad entiendo cuanta razón tenía y tengo. Vimos demasiados departamentos. Unos muy padres totalmente fuera de nuestro price-range. Otros muy feos totalmente fuera de nuestro price-range. Otros muy normalitos totalmente fuera de nuestro price-range.

Vimos departamentos nuevos, departamentos viejos, departamentos con un invernadero, departamentos con exposed brick, departamentos con alberca, departamentos con porteros bonachones simpáticos, departamentos con porteros que olían a pachuli, departamentos que olían a pachuli, departamentos que parecían la casa de la viejita de Great Expectations, departamentos en los que Maddox hubiera sido feliz, departamentos en los que Maddox hubiera sido infeliz, departamentos con corredores de bienes raíces, departamentos que tienen mas seguridad que la Casa Rosada (te hablo a ti Basurto), departamentos en la Condesa, en la Roma, en la Cuahutemos y una casa de tres pisos en Pomona.

En una de nuestras caminatas por la condesa buscando letreros de SE RENTA nos encontramos un depa en el sexto piso de un edificio con una ubicación bien chingona, elevador, tres recámaras, espacio para dar clases de yoga, canto, baile (el quickstep necesita mínimo un espacio de 70m2), un baño tipo Beetlejuice y un cuartito junto a la cocina que todavía no sabemos que hacer con él.

“Tres cuartos, David? Para que necesitas tres cuartos si solo son dos?” pensaran ustedes muy en el fondo de sus cerebros. Enter @josampedro , amigo y actor. Y homeless.

El próximo paso era conocer a la dueña del departamento: Gloria. Esta mujer se merece un post para ella solita entonces solamente diré que a sus 72 años, la señora tiene mas libido que Fabiruchis en la Zona Rosa. Fantástica Gloria.

Abogados. Contratos. Depósitos. YA TENEMOS DEPA. Lalalala.

Ustedes creerán que ya con eso estamos del otro lado, que solo es cosa de que nos entreguen las llaves para hacer nuestra primera pachanga con familiares, amigos y amigos de amigos. No, papacitos y mamacitas. No.

La mudanza. La puta mudanza.

 Dianita mi hermanita asistiendo en la mudanza.

Dianita mi hermanita asistiendo en la mudanza.

Se acuerdan hace ratito que les dije que el depa está en el sexto piso? Y que el edificio tiene elevador? Yo no se que tipo de karma estaremos pagando mis roomates y yo, pero por supuesto que el elevador decidió descomponerse los tres días que nos mudamos. Su puta madre.

Bendito Sr. de la mudanza y su sobrino Alan que están bien fuertes y con unas ganas tremendas de perder esos kilitos de mas que dijeron “no hay problema Deivid, nosotros subimos todo que para eso estamos”. Fue una gozadera. PIVOT.

Mientras ellos se encargaban del comedor, la sala y mi mueble de 10 cajones de Lord Fridman, nosotros subíamos ropa y cajas y platos y proyector.  Y banquitos. Y libros. Y una cantidad de mierda que uno no sabe que tiene hasta que se está mudando. Yo no entiendo porque guardo mis todas las bolsas que me dan cuando compro ropa, pero bueno, tengo muchas bolsas de las que le dan a uno cuando compra ropa.

Libros, bancos y mi sombrero de Vietnamí.

Una vez que ya estaba todo en el sexto piso, ustedes que creen: que el elevador empezó a funcionar otra vez o que no? Exacto.

Tonses, después de la agonía viene mas agonía. El color del depa era una especie de gris-azul-caño que no nos estaba convenciendo, entonces decidimos pintar todo el depa de blanco porque así lo indica Pinterest. “David, pintar un depa es divertidísimo!” dirán ustedes. No me traten de ver la cara, amigos lectores. La pieza clave de todo este proceso se llama Mario, Pintor. Bendito Mario. Se aventó todo el depa en 3 días mientras nosotros desempacábamos calcetines, cubiertos y cables de celulares pasados.

Una de mis pruebas de cabecera cuando estoy buscando depas es abrir la regadera para ver la presión del agua. Ustedes que creen: que cuando vine a ver este depa la primera vez se me olvidó hacer la prueba de la presión del agua o que no? Exacto.

El agua de mi regadera sale como cuando un gigante con problemas de próstata hace pipí. No se arreglar esto y no se a quién acudir para arreglar esto, entonces mis baños toman en promedio 33 minutos – porque yo si me tallo.

Por fin llegó el primer fin de semana ya establecidos. Ya tengo colchón nuevo – un memory foam que todavía no estreno (if you know what I mean), ya esta mi cuarto con paredes blancas (me falta el arte, se aceptan ideas) y ya dominé la repisa principal del baño (uno nunca puede tener demasiadas sunscreen lotions).

Cuartito que no sabemos que hacer con él. Pero ya está decorado con fotocuadro. 

Como es costumbre, cuando uno tiene un departamento nuevo, invita a los amigos cercanos a ver el espacio, a que den ideas, a que regalen la lavadora y/o que nos falta y a que nos enseñen lo que aprendieron en su curso intensivo de Feng-Shui en el WTC.

Tequilas. Risas. Música. Cruda infernal. Sin Sarita. Y ustedes que creen: que mis vecinos de arriba, de abajo y de junto son señoras viejitas y familias con bebés o que no? Exacto.

Yo al día siguiente, cual Bree, repartiendo muffins con notitas que leían “disculpe el escándalo pero es que no contaba con el rebote del audio y con que a mis amigos se les sube mas rápido la ginebra porque estamos en el sexto piso. Es la altura.”

En conclusión, ahora que ya tengamos mas instalado el depa con plantas y cuadros nuevos (hint, amigos), y una lavadora y/o secadora para lavar ropa (hint, amigos) y un Apple TV (hint, amigos) tendremos unas fiestas magico-divertidas-inolvidables para celebrar que vivo en un sexto piso en lo que aparentemente es el epicentro de todos los temblores.

Pray for Dave.

 

Update: ya tenemos internét y televisión y para obtener la clave necesitaremos clavo (especie) (es para un voodoo de olor) (me lo recomendaron mis brujos de cabecera @pilinag y @juanrioscantu), un tapete de bienvenida, un perchero, dinero en efectivo, una regadera, un colador, plantas que huelan rico y un vale para ir a Casa Palacio o derivados. 

 

Update 2: se metió un colibrí a mi depa y yo en mi mente sentí que era un terodáctilo que me iba a clavar su pico en los ojos hasta morir... Anexo video. =[