La Gringa ya no es Gringa

by David Fridman


A raíz de lo acontecido en los últimos días con el H. Presidente Donald Trump y la creación de la infame pared de millones y millones de dólares, la comunidad taquera de México ha decido renombrar la conocida “Gringa”.

La Gringa, uno de los platillos mexicanos mas populares de la cocina mexicana, cambiará de nombre así como de ingredientes.

En un comunicado nacional, los presidentes de afamadas taquerías como el Califa, el Farolito, el Tizoncito y el Borrego Viudo comunicaron que a manera de huelga en contra del Presidente y su racismo paracon los mexicanos, se decidió de manera unilateral cambiarle el nombre al platillo.

“Estamos en un momento importante en la historia de nuestro país. No podemos deja que nuestro vecino del norte nos trate como si fuéramos unos apestados, mugrosos, racistas y miserables. Nosotros siempre los hemos querido mucho a los gringuitos, hasta le pusimos Gringa a uno de los tacos mas vendidos a nivel nacional. No se vale, que poca.” mencionó Don Keso, el dueño de las taquerías Don Keso.

No solo es el nombre el que van a cambiar. También se informó que la gringa ya no llevará piña, en su lugar llevara zapote. “Es mas mexicano porque la piña es güera y el zapote es moreno, como nosotros” concluyó Don Keso.

Hasta el momento no se ha tomado una decisión de cual será el nuevo nombre con el que se conocerá a la antes Gringa. Sin embargo existen varias opciones en la mesa, la mas popular hasta el momento es La Gaviota porque es rica como el taco.


[REDNECK]

by David Fridman


Mira, honestamente si eres vegetariano este post te va a dar coraje por tus poor life choices. Estas advertido.

Cuenta la leyenda que en cada familia debe de haber integrantes que sean buenos para ciertas cosas. Por ejemplo, toda familia debe tener un miembro que sea bueno para ayudarte con tus impuestos. El tío Doctor al que le llamamos con preguntas de la ciática. El primo letrado en futbol al que le llamas durante el mundial para saber si no era penal.

Pues en mi familia, para algo que todos son buenos es para la cocina. Yo no. A mi me queda salado el cereal. Todos los demás son Master Chefs en potencia. Mi hermano sabe picar cebolla como ninja. Mi mamá hace la lasagna de chicharrón, y el yakimeshi, y el spaguetti, y los CHILES EN NOGADA mas deliciosos que jamas se haya probado en el Reino. Mi papá  es un genio que si se hubiera dedicado a la chefsería, sería como Gordon Ramsey pero sin los látigos verbales. Mi hermana hace quesadillas con Maggy y limón.

Los domingos siempre nos juntamos en mi casa toda la familia a cocinar (yo aporto la diversión y en ocasiones soy pinche). Hace algunos meses mi papá – Mr. Boss – estaba viendo House of Cards y estaba el capítulo en el que Frank Underwood come costillitas en el restaurante de su amigo el negrito al que luego traiciona. Como les comenté en mi post pasado, las series tocan fibras muy sensibles en mi familia, entonces mi papá dijo “ese negrito queeeeee, yo voy a hacer las mejores costillitas para que las pruebe nuestro H. Presidente y ese será mi legado.” (sus hijos no cuentan como legado)

Entonces se encaminó al super de costillitas, compró su #costillar (es como un millar pero de costillas) (pero no trae un millón) (en realidad no se cuantas traiga) (seguro como unas 30) y manos a la obra.

Para no hacerles el cuento largo, las mentadas costillitas le quedaron de hillbilly gourmet; no les voy a contar todo lo que le puso a la salsa BBQ - y aparte, sería como si el Coronel Sanders compartiera su receta secreta, punto para Kentucky - pero si fue un festín en el paladar de todos los asistentes aquel importante domingo en Casa Fridman.

Unas semanas después todos seguíamos salivando como hienas en cuaresma por las costillitas, entonces se repitió el menú. Y otra vez unas semanas después. Y otra vez. Y otra. Y otra.

Hasta que en una de esos festines, a algún miembro Fridman – uno con una gran visión para los negocios y poca preocupación por el colesterol – dijo: “deberías de abrir un restaurante, yo pagaba por esto.”

Y ustedes que creen: que mi papá se lo tomó en serio o que no?

Corte a: REDNECK!!!

REDNECK”.

Así decidió ponerle a su restaurante. Yo personalmente no estaba de acuerdo con el nombre al principio. Pensaba que era politically incorrect pero después de un tiempo es como decir azúcar muchas veces. Azúcar. Azúcar. Azúcar. Azúcar. Azúcar. Azúcar. Azúcar. Azúcar. Azúcar. Azúcar. Azúcar. Azúcar. Azúcar. Azúcar. Azúcar. Azúcar. Azúcar. Azúcar.  Pierde todo el significado.

Obviamente se tuvo que ampliar el menú, no podía solamente vender costillitas. Ni que fuera esto el sketch de Monty Python de Spam. Que risa ese sketch.

If and when se presenten a comer a Redneck, van a tener una gran elección de comida para todos los gustos. Imagínense un menú como el de Cheescake Factory. Ya se lo imaginaron? Bueno pues así no es. Es mas chico. Mas selecto. Mas menos. Existen también opciones para los vegetarianos – tienen una ensalada de col y otra ensalada de lechugas, unos frijoles tejanos o texanos que no se recomiendan si vas a tener la relación esa noche y elotito del amarillo suavecito que si no hablas inglés, vas a acabar diciendo Oh, Yeah!

Le Brisket y Le Costillitas, avec le Mac&Cheese y Le Elot. Ammm.

Bueno, el chiste de este post es invitarlos a todos ustedes y a sus madres a conocer nuevo bebé de mi papá. Está en la Colonia Roma, en el DeEfe (provincianos, esta es una extraoridnaria excusa para visitar la Capital), sirve que se dan su vueltecita a la Villa de Guadalupe a extriparse de todos sus pecados y luego se vienen a comer un delicioso sándwich de pulled pork – como Jesús lo hubiera querido.

Les dejo aquí el link de la página de REDNECK: https://www.facebook.com/redneckbbqgrill/?fref=ts

Mencionen mi nombre a la cajera para que no les haga descuento!

REDNECK

Chihuahua #115, Col. Roma

Tel: 75860872

NOTA AL PIE: Mi mamá vende Chiles en Nogada para sus cenas, eventos, fiestas o nomas por simple antojo. No es broma cuando una vez la Princesa Victoria de Suecia quería ordenarle unos pero la exportada de la granada se complicaba. They are THAT GOOD. Informes conmigo. 


[SERIESLY]

by David Fridman


AVISO: en este post se va a hablar de series. Si no ves series, probablemente te vas a sentir como yo en clase de Bioquímica Agropecuaria. Te doy carta blanca para que te lo ahorres y te vayas directamente a decirme que lo disfrutaste mucho. No questions asked. ;)

Todos los días me levanto y tomo la decisión de que tipo de serie va a ser mi vida (nocierto pero suena padre). Puede ser una comedia tipo New Girl con mis amigos simpáticos y elocuentes. Si voy a andar en chinga con muchas cosas que hacer todo lo hago a velocidad Jack Bauer (con el tráfico de la ciudad, la serie se llamaría 48). O si llevo a Morgan a dar el rol a la Marquesa es divertido imaginar que vivo en The Walking Dead.

Esta nueva moda de series – a mi me gusta pensar que son como películas que duran 16 horas – han cambiado la manera de ver televisión. No quiero ponerme de mamoncito intelectual diciendo “las series han cambiado la manera de ver televisión” pero la neta es que las series han cambiado la manera de ver televisión.

Igual y mis hábitos televisivos no son los mismos que los tuyos. O que los tuyos. O incluso que los tuyos. Yo soy un intenso. Si sale la nueva temporada de House of Cards, voy a no ir a tu boda porque prefiero ver que se traman esos condenados Underwoods a bailar el venao con tu tía. Si es lunes en la noche, lo mas probable es que me encuentres tirado en mi cama, copa de chocomilk en mano, viendo todos los capítulos de mis telecomedias que salieron el fin de semana. Si pasan varios días y no los he visto me empieza a dar un ataque de pánico. 

Es un modo de vida que he adoptado cada vez mas en los últimos años. Maravilloso para ahorrar lana. Lo que te chingas en tequilas en una noche de farra te alcanza para pagar tu mes de Netflix y Roku, la Domino’s, una buena mascarilla (la de Khiels te dura siglos) y un juguete nuevo para que se entretenga el perrito.

Quiero compartirles una parte muy secreta de mi cerebro. En mi mente siempre pienso que mi vida es una serie. Mi serie se llama DAVE! , así como Frasier o The Nanny. Yo soy The Nanny.  

DAVE! cuenta las aventuras y desventuras de un #buenmozo viviendo en la Gran Ciudad Capital. La vida de este #buenmozo gira en torno a su familia, sus amigos y su carrera. Prometo dejar de hablar en tercera persona desde este momento.

Hay una gran cantidad de personajes en mi serie:

-       Main Cast – los papás, los hermanos, la cuñada, el sidekick, la amiga diva, Morgan, Juanita.

-       Recurring – el amigo millonario, Arturo el coach, el productor (villano).

-       Extras – todos ustedes.

Imaginemos, if you will, que vamos en la 7ª temporada de la serie porque ha sido un éxito. Ha habido un sinfín de personajes que han entrado y salido a lo largo de estas maravillosas, fascinantes, binge-worthy temporadas. Muchos tristemente no siguen con nosotros por problemas de tiempos, contratos o porque me cayeron mal.

Voy a poner un ejemplo sin mencionar nombres porque me demandan. Uno de los personajes del elenco principal tenía un novio. Ella duró con él 4 años. Era muy bien aceptado por ustedes, el público benevolente, y por los demás personajes del show, yo. Pero llegó el punto en el que la historia se había estancado, ya no pasaba nada interesante y el conflicto era inexistente. Es por eso que se tomó la decisión de retirarlo de la jugada. En la vida real, nomás cortaron y ya no supimos nada de él. Evidentemente no lo podíamos matar porque pues nos demanda. Pero en el storyline de DAVE!, la serie favorita de todos los tiempos, se fue a la Selva Tropical en un viaje con sus cuates del trabajo y nunca regresó. Sospechamos que se lo comió la araña pero nunca estaremos seguros. Quien sabe, a lo mejor el público lo extraña y tendrá que regresar como regresó Tony Almedia para sorpresa de todos.

Algunos de los personajes de DAVE! han tenido arcos dramáticos muy pues dramáticos. Sin mencionar nombres les puedo contar de uno de los protas que ha tenido varias exnovias. Estas exnovias hacen ver al currículum de las 4 lagartonas de Sex & The City como una mezcla de conejitos inocentes y sudor de bebé en comparación. Dicho personaje pasó por montañas rusas en cada una de estas relaciones, subiendo el rating de DAVE! pero bajándole el autoestima a números negativos. Eso hasta que los escritores decidieron que era hora de cerrar ese ciclo, introduciendo a una novia nueva. Se le dió la vuelta al arco de estos personajes y ahora viven en la eterna felicidad. Este nuevo personaje llegó para quedarse, para generar conflictos totalmente diferentes - ahora los plotlines varían de cuantos invitados va a tener la boda a donde van a ver crecer a sus hijos. Entró como Vanessa Williams a Desperate Housewives and now we have the Bride of Chunky. 

Por el contrario, hay personajes que sirven de motor, que causan el conflicto, ocasionalmente salen en 4 o 5 capítulos pero al final del día no hay que darles tanto poder porque se convierten en la maldita esa Georgina Sparks. Estos son los amigos que vemos de vez en cuando los fines de semana o una vez al mes en clases de Kumbaya. Them bitches.

Otro tipo de personajes son esos amigos que vienen de visita por una semana, hacen un cagadero con la historia y se van. A estos nos gusta llamarlos Guest Stars. Hicieron su parte importante y jamás regresan mas que en el chat de Facebook, pero se quedan en la mente y en corazón de ti, fiel fan. También dentro de esta categoría entran los amigos que se fueron a vivir a Miami a hacer sus spin-offs. 

Y luego están los personajes incidentales. La mayoría de las personas con las que interactuo pero que no tienen un peso significativo en la historia. Mi amiguita del Starbucks, Carmen la portera, mi marchanta en el mercado de Jamaica, la tia Lupe. Cada que interactuo con estos personajes pienso “que podrían hacer para avanzar la trama?” y luego llega el elevador y me subo y se me olvida.

De las partes mas entretenidas de este juego mental son esos momentos en los que salgo a la calle y escucho música. Es increíble como la elección musical del shuffle de Spotify puede decidir si es un momento dramático, cómico o nomas de tango a medio Parque México. Es el soundtrack de la serie, pero también de la vida misma. So fucking deep.

Canciones que recomiendo:

· Ashes & Wine de The Fine Frenzy

· Seven Devils de Florence & The Machine

· Trouble is a Friend de Lenka

· Somewhere Only We Know de Keane

· Don’t Stop Me Now de Queen

#niagradezcan

Lo bueno de ver cantidad y cantidad de diferentes tipos de shows es que en todos lados encuentras similitudes. Todo ese pedo de “Art Imitating Life” se ve mas real e inmediato. Ejemplo, hace poquito terminé de ver Orange Is The New Black. Para ti, amigo provinciano sin recursos digitales, es una serie que se lleva a cabo adentro de una cárcel de mujeres. Hay mujeres de todos tipos, tamaños, colores y sabores, y cada una tiene un personaje desarrollado y definido y es importante en el mundo de la carcel. Entonces, cuando estaba viendo esa serie y tenía que salir al mundo real a que Morgan haga su caca, yo veía a todas las mujeres a mi alrededor adentro de la cárcel. “La mujer de las quesadillas podría ser Tastee.” pensaba yo. “Esa amiga de mi hermana nomas que se la cachen trasportando drogas en su miembro y es Piper.” me decía a mi mismo. No, no, no, una verdadera gozadera.

Y las series también nos enseñan a lidiar con problemas diarios. Ejemplo: en mi telecomedia Suits, en la mayoría de las escenas existe un conflicto entre dos de los personajes, los dos tienen buenos argumentos y los dos son muy inteligentes porque son abogados millonarios de NY. Entonces, cuando uno se encuentra en un argumento con (inserta nombre aquí), uno simplemente se pregunta “What would Harvey do?” y pues you do. Pasa lo mismo con personajes como Barney Stinson y Victoria Grayson. Son magníficas personas para que te saquen de la duda. Es logística.

No recomiendo seguir esta dinámica con shows como Game of Thrones porque todos estaríamos muertos.

Todos y cada uno de nosotros, aunque no tengan sus series tan establecidas y populares como DAVE!, tienen en sus vidas lo que llamamos Finales de Temporada. Existen dos tipos diferentes de Finales de Temporada. En ambos pasan cosas que van a dejar picadas a la audiencia – y a tus amigos que nunca entran en los conflictos.

Esta el Final de Temporada: Versión Evento. En este tiene que haber una fiesta o algo en la que se reúnan la mayoría de los personajes. Puede ser una boda, un cumpleaños o un martes. El chiste es que se emborrachen para que se desenvuelva todo el drama. Que si le ponen el cuerno, que si se dicen sus verdades que tenían calladas, dicen el nombre de la exnovia en la boda, confesiones, maltratos, secretos y desdichas al pormayor. Y siempre tiene que haber unos días de tensión después de este evento. En las series es por cuestiones de mercadotecnia, en la vida real es por la cruda.

La otra es el Fin de Temporada: Versión Viñetas. Es lo mismo pero diferente. En esta versión no es necesario que todos se junten en el mismo lugar para que explote el drama. Pero si es necesario que todos estén pasando por momentos dramáticos. Ejemplo: está teniendo second thoughts mientras camina al altar, se le rompió la fuente en el avión que se va a estrellar, lo atropellaron por borrachín, le pegaron herpes. Todo esto pasa en una sola secuencia en la que todos los personajes están lidiando con sus propios problemas y demonios y herpes. Yo me imagino un montaje con alguna canción dramática de fondo (ver listado anterior).

Todos tenemos momentos de series en nuestras vidas. O mas bien, todas las series tienen momentos de nuestras vidas. O algo así. A lo que me refiero es que está muy cabrón el art imitating life imitating art imitating life. Solo es cuestión de abrir el ojo, estar al pendiente y decidir si quieres que tu serie sea un drama colombiano, una comedia sagaz o un melodrama familiar sin herpes. El mundo es tu ostia!

Para noticias y updates de DAVE!, los invito a seguirme en mis redes sociales y a depositarme lana para poder pagarle al editor. Se agradecen también sus comentarios aquí abajito ya que uno trabaja para ustedes y siempre es bueno saber que piensan los civiles. Los amo BAI.


[actors]

by David Fridman


ACTORS

 

-       Eres actor?

-       Si.

-       A ver, llora.

Esta es una de las conversaciones mas comunes con la que nos encontramos mas seguido de lo que nos gustaría.

Antes de empezar, quiero dejar claro que ser actor es como cualquier otra profesión.  Tenemos jefes, gafetes y bonos por portarnos bien. A lo mejor nos vestimos mas padre que la mayoría. Y a lo mejor nuestras compañeras de trabajo son bien guapotas con pestañas postizas y kilos de spray. Y a lo mejor nuestra vida no se desmorona si no cumplimos con la cuota anual del IETU. Pero no se equivoquen, no todo es miel sobre hojuelas.

En el momento en el que uno decide convertirse en actor – allá cuando uno tiene 6 años y juega a ser Raúl Velazco enfrente del espejo de la abuela – uno hace un compromiso consigo mismo. Se compromete a estudiar acentos y dialectos,  a aceptar la crítica y a no comer Doritos.

Nos convertimos en un producto. Y ese producto lo tenemos que vender. Y a veces los compradores no quieren ese producto porque prefieren a otro producto. A lo mejor un producto Argentino. O un producto con ojos azules. O un producto que mida 1.90.

Imaginemos que un actor es como un Yoli. Un día te enteras que van a hacer un evento y que necesitan un refresco para que se venda en ese evento. Entonces tu, muy seguro de ti mismo, vas a ofrecer tu deliciosa y refrescante Yoli. Entras a la audición de refrescos y ves a todos los demás refrescos en la sala de afuera. Esta la Fanta adentro de una tina de hielos para entrar bien helada a su casting. Está la Manzanita Sol apretando el abdomen para hacer mas burbujas. Está la Big Cola allá a lo lejos echándose porras ella solita porque neta, la Big Cola QUEEE.

Entras con la gente del evento y les muestras todo lo que Yoli tiene que ofrecer. Un refresco único, frío, burbujeante y que se memorizó todas sus líneas y estudió al personaje. Y al final sales de entrevista, muy contento, muy satisfecho con tu desempeño como el mejor refresco de todos y ZAS CULEROS, que escogen al Fanta. No por que no les haya gustado el refrescante sabor de limón ligero que ofreces tu. No. Simplemente ese día tenían ganas de un refresco fosforecente. Un refresco naranja. Un refresco que no era Yoli. Y hacemos berrinche interno. 

 

Después de un rato de chingarle y talonearle en el “negocio de la actuada”, como dirían los compañeros de prepa que ahora son padres de familia pelones (you know who you are), entiendes que el rechazo es parte de la chamba, viene incluido en el paquete y no puedes devolverlo. Entonces te vas creando un caparazón – o una botella de vidrio blindado para darle seguimiento a nuestra metáfora del refresco – y sigues dándole mas y mas, y entre mas te dicen que no, mas te montas en tu caballo de que si.


El chiste aquí es tener lo siguiente:

-       Las 3 P’s: perseverancia, paciencia y persistencia.

-       Las 3 D’s: deseo, dedicación y devoción.

-    Las 3 T’s: talento, tenacidad y televisión. (la televisión es para que tengas algo con que entretenerte en tu tiempo libre) (y para que mi speech de motivational speaker funcione) (y para mi OCD)

Entonces, una vez que estamos seguros que queremos ser actores, tenemos que trabajar en nuestros PDT’s en cada oportunidad que tengamos.

Agregamos a la última T algo muy importante: TRABAJO ALTERNO. Miren, no les voy a mentir, hasta el actor mas famoso del mundo, Francisco Gatorno, tiene otros side business los cuales atender cuando no esta trabajando de actor. Todos los actores en algún momento de nuestras carreras nos quedamos sin proyecto, por eso es bueno abrir una empresa de compra/venta de colchones y fierro viejo, un restaurante, un showroom o una estética canina. Todos muy buenos canales de ingreso de dinero y todos con horarios flexibles para poder atender el negocio prioritario que es el de vender Yoli. Yo estoy pensando en regresar a mis orígenes meseriles, por ejemplo.

Porque déjenme decirles una cosa que ustedes amigos no actores a lo mejor no tienen muy claro. Cuando uno es actor y la mayoría de su círculo social son actores, uno invierte en esos otros actores.  Escena:

      -  Fíjate que estreno obra, a ver si me vas a ver.

-  Claro, amigo!

-  Avísame y te dejo descuento, cuestan $2,000 libras esterlinas de Paris.

- (sudando frío) N’ombre, no te preocupes! Yo pago por el teatro, por supuesto.

Es mas o menos una plática común que existen entre los miembros del #gremio. Y pues si, siempre es padre ir a apoyar a los amigos y compañeros a sus proyectos. Mas que padre, es un deber. Pero regresando a mi punto, esto no es algo que ustedes amigos doctores, contadores y/o trabajadores del Superama hagan seguido. Exhibit A, B & C:

A: “Oye, voy a tener una operación de la glándula intestinal suprarrenal de Meckel, ojalá puedas venir, es en el ABC y solo voy a estar ese día”.

B: “Uy, este mes voy a andar en chinga con el cierre del año fiscal y voy a ir a balancear la chequera de varios clientes, los boletos me los puedes pedir directamente a mi”

C: “Muchas gracias por venir! Te gustó como hago el inventario del jitomate saladete? Hoy estuve medio distraído…”

And so on…

Ahora, para todos ustedes amigos si actores, independientemente de la etapa de su carrera en la que estén, de vez en cuando hay que mirarse desde fuera y pensar: Esto es lo que realmente quiero? Si sí, como puedo mejorar? Que tengo que seguir haciendo? Que tengo que dejar de hacer? Mi actitud ante el negocio – y la vida – me está ayudando? Esta crítica es constructiva o mas bien estoy volviéndome una persona negativa? Será momento de probar el Botox?

Y para el público en general, ni somos drogadictos ni nos envidiamos los unos con los otros ni existen los miércoles de orgías en los camerinos ni somos de plástico. Somos humanos y tenemos sentimientos. Somos actores, tenemos todos los sentimientos que existen.

Los dejo con este versáculo del gran Shakespeare:

Be not too tame neither, but let your own discretion be your tutor. 


[Morgan Fridman]

by David Fridman


 

A todos en la vida nos llega el momento en el que decimos “A quien le voy a heredar mis cosas? Mis zapatos? Mis bufandas? Mis throw pillows?” A mis 28 años de edad recién cumplidos, me di cuenta que no tenía ni perro que me ladre. Literal.

Mi amiga y activista @ericasanchezsu se desvive por los perros. Hagan de cuenta que es Boutros Boutros Ghali pero para perros. Googolen al brother, no sean huevones. Los salva. Los alimenta. Les da casa. Los consiente. Si la ley lo permitiera, probablemente se casaría con un perro. O con varios. Sería mormona de perros.

El punto es que un sábado me llamó toda breezy y me dijo “David, acompáñame a ver a una perrita que rescaté del lugar que matan perros. Esta enferma, tiene cáncer, un tumor y tiene ocho cachorritos que van a morir.” Yo le dije “Erica, lo que esa perra necesita es una hora completa con la Señorita Laura porque ay pobre.”

Llegamos al hospital de perros – que en este caso es una cobachita en la oficina vieja de Erica – y ahí estaba la Señora Perra con sus cachorritos recién nacidos. Creo que tenían como 2 horas de nacidos. Siete de los ocho cachorros estaban a jueguili jueguili encima de la mamá y la pobre toda agobiada. Uno de los cachorritos estaba allá en la esquina, reposando, dormitando o simplemente era muy maduro para estar jugando a las mordidas con sus hermanos. Ni lo pensé y dije: "ESE! El huevón! Lo quiero!". Y pues ese se convirtió en lo que es ahora el dueño de mis quincenas. Y de mi papel de baño.

Father & Son meet.

 

Fue una decisión impulsiva, si. Pero las mejores decisiones son las impulsivas. Si yo no tomara decisiones impulsivas, nunca hubiera conocido New Jersey borracho pero ese no es el punto. Decidí que iba a ir con todo. Esperamos unas semanas mas para que me lo pudiera traer a Pomona (si no sabes que es Pomona, probablemente vives en una cueva en Mai-Tai o eres nuevo en mi blog) porque separarlo de su madre a tan temprana edad dicen que causa trauma, vean a Tarzán.

El día que lo fui a recoger, resultó que el dude tenía neumonía, un absceso en el cuello y una infección en las vías respiratorias y dije “Puta madre escogí al defectuoso...” Ni pedo, lo llevamos al veterinario y lo inyectó, le metió pastillas por todos los orificios posibles, le puso un líquido extraño para las pulgas y me dijo que iba a estar bien en un par de semanas. Qué chingados voy a hacer con un perro enfermo? Soy enfermero en la tele pero en la vida real, cualquier malestar lo soluciono con  Rivo. Bendito Rivo.

Bueno, me lo traje a mi casa y el perrito lloraba que hagan de cuenta que lo había separado de su mamá para siempre. Luego me di cuenta que lo había separado de su mamá para siempre y pues lo entendí.

Las primeras noches fueron complicadas. Lloraba, no se hallaba, no entendía que pasaba. Como yo cuando me perdí en Bélgica a los 15 años, mas o menos. Entonces lo consentí mas que jamás. Hasta lo dejé que se durmiera en mi cama y eso no es algo que hago con cualquiera (por eso #soysolo yo creo).

Fueron pasando los días y el Morgan como que se empezó a acostumbrar. Lo empecé a dormir en su nueva casa (una caja de cartón del Costco que amenicé con t-shirts viejas y una cobijita que me regalaron en la premiere de Hunger Games). Le compré un par de juguetes y su comidita y dije, ah, ya es un perro educado. Bien Deivid, bien hecho.

Ja.

Error eso de que agarrara confianza en mi depa. Ahora como el mister se siente amo y señor de todo, y cada que llego yo o alguien mas le echan flores y le hablan como si fuera Barbar Mori, se siente presidente de Pomona. Muerde todo. Cuando digo todo, no crean que me refiero a solamente un par de cosas, me refiero a TODO. Yo tenía un jabón para la cara finísimo carísimo de una marca que no puedo ni pronunciar y Morgan decidió hacerlo su #tentempie de medianoche. El papel de baño se termina mas rápido que una botella de Gin cuando salgo con mis amigos, los trapos de cocina son como vestimenta del homeless que vive a la vuelta y mis plantas, mis pobres plantas si pudieran hablar, ya hubieran recogido sus cosas y se hubieran mudado de casa.

Y tampoco se me comentó que cuando uno adopta a un perro (y tengo entendido que lo mismo pasa cuando adoptas un bebé), uno le tiene que perder el miedo a la caca. No mamen, oigan. NO MAMEN.

Mas sin embargo y a pesar de todas estas situaciones, creo y siento que Morgan vino a hacerme mas feliz a mi y a la gente a mi alrededor. Y en cuanto lo pueda sacar a pasear al parque, siento que voy a ligar mas que el Principe Harry en un dorm.

Quiero comentar también que va a crecer mucho y probablemente me van a correr de mi depa porque hay una regla estúpida que no permite perros en el edificio. Cosa que me causa conflicto porque yo siempre veo perros en el elevador y escucho ladridos a todas horas entonces a menos que la vecina tenga un fetiche canino, hay inquilinos que están rompiendo esas reglas.

Ah, y odia su correa. Se la pongo y es como si le estuviera poniendo un cinturón de castidad a una springbreakera en Cancun. Llora, ladra, maúlla (si, maúlla, es bilingüe) y despotrica en contra de mi y del mundo en general y se rehusa a caminar ni siquiera dos pasos. Ya le estoy aplicando el chantaje con la salchicha y como que se está dejando un poquito. El problema es que cuando come salchicha, su  popó sale mas aguadita y es mucho mas difícil para mi sanidad mental levantarla. #seguimosinformando

Si alguien tiene informes o conoce a alguien que me pueda asistir en cuanto al entrenamiento de un cachorro (me comentan que no es recomendable ponerle unas gotitas de Rivo en el agua para que se aplaque), por favor canalícenmelo para ponerme en contacto con él y convertirlo en mi sensei.

Este post es probablemente el primero de muchos que se basarán en mi bestia hermosa, estén al pendiente.

#TodosSomosMorgan 


[don't misbehave]

by David Fridman


En las sabias palabras de mi compositor favorito y amigo Cole Porter:

“In olden days a glimpse of stocking was looked up as something shocking but now, God knows, anything goes.”

Traducción: si en #antaño enseñabas piel, eras una prostituta, pero ahora nadie juzga. 

Si tomamos en cuenta que esta canción se escribió en 1934 podemos darnos cuenta que la evolución de la sociedad y del ser humano ha avanzado millones y millones de centímetros en las últimas décadas. Elaboremos.

 En la Mesa

Cuando yo era chiquitín, mi mamá me reventaba un zape si subía los codos a la mesa mientras comíamos. De igual manera recibía una tunda con el sombrero que traía puesto si me sentaba con él a la mesa.

Creencias ancestrales dictaban que si tenías los codos en la mesa era de mala educación porque esto significaba que la plática te aburría y que la comida no te gustaba (porque es muy normal que si me aburres, mi codo es la mejor manera de decir CALLATE LA BOCA).

Lo mismo pasa con las gorras o los sombreros. Si traes uno de esos puesto en la mesa, quiere decir que preferirías estar afuera jugando en el parque a estar sentado escuchando tu historia de tu bebé y su primer paso. Las mujeres en Inglaterra y Londres no aplican en esta regla porque siempre traen sombrerazos del Titanic.

Son mamadas. Si un día tuve un bad-hair day y decidí ponerme mi #cachucha para nuestro lunch date, no quiere decir que me aburre tu plática y que tienes mal aliento. Quiere decir que tuve un bad-hair day. Si subo los codos a la mesa es porque es una posición cómoda, no porque te quiero tirar los caninos con un judo-chop.

Estas tradiciones eran algo serio allá en los 90’s cuando yo tenía 5 ó 6 años. Ahora siento que, o ya cambiaron o ya nos valen madres a todos.

OJO: Lo que estoy diciendo no se traduce a “haz lo que quieras”. Si te suenas los mocos en la mesa o masticas con la boca abierta, no quiere decir que eres maleducado, quiere decir que eres un neandertal.

 En Sociedad

La puntualidad es un tema muy delicado para el mexicano.

El mexicano está acostumbrado a llegar de 15 a 20 minutos tarde a una cita (a menos de que seas mi mamá). Todos los mexicanos ven muy normal llegar tarde a la comida con los amigos o a la junta de trabajo o a la endodoncia con el dentista (a menos de que seas mi mamá). Es parte de nuestra cultura y no hace falta explicar por qué llegaste tarde porque pues es normal porque eres mexicano (a menos de que seas mi mamá).

Yo soy puntual. O por lo menos trato de serlo. A menos de que vaya con una persona que se que es impuntual. Entonces no soy puntual. Y si voy con una persona puntual le echo muchas ganas para ser puntual. Les recomiendo el “Perdón que llegué tarde pero es que salí tarde porque empecé tarde”, siempre saca a uno del aprieto.

Esta excusa de “llegué tarde porque soy mexicano” no aplica a actores. #cuandoviviaenNY en mi escuela teníamos una regla que se llamaba “The 15 Minute Rule” que consistía en que si tu clase era a las 9am, tu tenías que estar en el salón a las 8:45 preparándote, concentrándote, calentando, ensayando o nomas escuchando tu ipod (era el 2005, no habían iPhones).

Mi escuela dice “Si llegaste a tiempo, llegaste tarde”. Es algo muy de actores pero es algo que yo creo que todos deberíamos intentar hacer, dentistas incluidos. A algunos les podrá parecer una exageración esta regla pero esos mismos algunos probablemente son los que mastican con la boca abierta en la mesa.

 Disconnect to Connect

Este es un tema sumamente delicado, he tenido un sinfín de discusiones con amigos y abuelas.

“YA SUELTA TU PINCHE CELULAR” es el regaño mas común #hoyendía. Si tu mamá jamás te lo ha dicho en la comida familiar es porque seguro está en el Yak. Una vez mi abuela, en la comida de los jueves, nos metió una regañiza a sus hijos y nietos y nueras por igual y nos dijo que el próximo que volviera a sacar su celular a la hora de la comida iba a quedar vetado de estas comidas.

Es entendible. Ella está viviendo este cambio en carne propia, solo que ella no está incluida en la diversión porque – aunque si tiene celular – se refiere a su StarTac como “la chingadera esa”. 

Estoy conciente de lo que voy a decir ahora puede generar varia inconformidad entre ustedes, amigos lectores, pero si estás leyendo esto en tu celular a mitad de una comida, AJA! Joke’s on you!

Creo que en esta Era de la Tecnología en pleno siglo XVIVIXOLMX, tenemos que entender que el tener una conversación por Whatsapp es tan válido como tenerla en persona, y que si estás comiendo con alguien y estás metido en otra plática en tu celular, es simplemente lo que hay.

Cuando inventaron la tele, se decía que era la caja del diablo, que estaba rompiendo con la armonía familiar y que iba a destruir los lazos humanos. Y sin embargo, años y años después, la tele es parte de nosotros y ni mi abuela se atrevería a gritar que la apaguen cuando estamos todos en familia cenando viendo El Premio Mayor.

Lo que pasa en estos momentos es que estamos viviendo el cambio. Hay gente (como mi abuela o mi santa madre) que jamás chatean en su celular, lo consideran como subir los codos a la mesa. Y hay gente que como uno que puede perfectamente campechanear una conversación tri-dimensionál con una whatsappál.

Tomorrow is now, dicen. Estoy de acuerdo que si hay que poner atención a la persona con la que estamos hablando en persona, pero estamos a punto de llegar a una etapa de la humanidad en la que ya no nos vamos a poder enojar por platicar con alguien que físicamente no está ahí, pero es como si estuviera.

Es cosa de darle tiempo al tiempo y entender que todos ustedes ancianitos mayores de 30 años no tienen la misma mentalidad que nosotros los chavos. Les va a costar mas trabajo pero va a llegar el momento en el que todos vamos a poder convivir con abuelas y Androids a la vez.

Quiero dejar muy claro que esa gente que siente que está bien que yo este en mi celular mientras ellos están en el suyo pero en el momento en el que ellos lo dejan me gritan a mi que deje el mío son unos hipócritas.

Y por favor, suficiente con las excusas de “es trabajo”, “le estoy diciendo como llegar” o “tantito, es urgente”. Cállate y chatea a gusto, te prometo que no te voy a ver feo y no te voy a juzgar. (chance un poquito si, con la persona con la que yo esté chateando)

The Classics

Nunca, nunca, NUNCA, #jamasnunca va a pasar de moda decir “Buenos Días”, “Por Favor” y “Gracias”. A quien sea. Cuando sea. Por lo que sea. 

Gracias. (ven?)


[i don't wanna taco'bout it]

by David Fridman



I actually DO wanna taco'bout it. 

A México, como país, no nos ha ido muy bien últimamente, no sienten?

Les hablaría de nuestro desempeño en el Mundial pero yo se de Futbol lo que EPN sabe de la Reforma Energética. A grandes rasgos como que le entiendo pero muy en el fondo nomás me hago. La pasamos fatal, no era penal, y a la fecha no entiendo el puto fuera de lugar.

Eso si, ganamos en el Director más "caricaturesco" - como lo describió el NYT - y eso siempre es bueno. Nada como ganar el premio al Director más caricaturesco en un torneo de adultos serios. El trofeo ese QUEEEEE. Cuanto se apuestan a que EPN le hace su propia porra ahora que de el Grito de Independencia, el muy imbécil.

Bendito Piojito

Lo que nadie nos va a quitar es esa afición que hasta el mas anti-pambolero genera en estas épocas. En alguno de los partidos de México, me traté de ver en tercera persona y estaba nervioso, gritandole a PacoMemo que es un chingón y mentandole la madre al árbitro. Que pasó ahí, David? Ni yo me lo explico. 

Enough with the sports porque la Madre Naturaleza anda encabronada.

Entre los tsunamis, los temblores y mis plantitas en depresión, se ve que anda en sus días. And she ain’t happy.

En México ya estamos acostumbrados a las lluvias. O por lo menos deberíamos. Pasamos mas tiempo mojados que __________________________ (inserte albur lésbico). Nos quejamos de la lluvia porque aparentemente cada año es peor. Mas intensa, mas seguida, mas húmeda. Y aún así, sigue sin existir un curso de capacitación para los conductores de coches cuando llueve.

Yo soy de esos que dice “ay, como se apendeja la gente que maneja cuando llueve” y despuesito de que lo digo me doy cuenta que yo soy uno de esos que se apendeja cuando llueve y maneja. Me apendejo cuando no llueve también, pero eso es un problemita personal.

A little rain never killed nobody, dicen. Pero cuando llueve le huimos a la lluvia como si fuera ácido fosfórico nitrotriglicerido que nos quema la piel y llega directo al hueso. ES AGUA, chiavos! Ustedes no ven a los primer-mundistas en Seattle o Vancouver escapar de la lluvia, verdad? En estos países llueve 10 meses al año. Ellos la disfrutan, la hacen parte de la experiencia. Se mojan, se secan, siguen con sus vidas. Deberíamos de aprenderle un poquito a su protocolo pluvial. Hacer de esta situación algo mas elegante, vaya.

Vean que bien la pasa esta muchachona.

OJO: Si tienen el pelo chino y se te esponja como a Monica en Barbados, tú si tienes permitido correr al techito más cercano.

Los paraguas son una artimaña. Los hay de todos tamaños y colores. Yo #cuandoviviaenNY tenía varios para poder coordinarlos con el outfit del día hasta que me dí cuenta que los paraguas son inútiles. Te mojas igual, no te cubren de nada y a menos de que te llames Mary y te apellides Poppins, te recomiendo un poncho. Esos si que te cubren de la lluvia. Los venden en Burberry. #niagradezcan

Y recordemos siempre lo que dijo Sebastián: “bajo el mar tu serás feliz, bajo el mar todo es mas bello, bajo el mar, bajo el mar.”

Ahora quiero platicar un breve momento de los temblores y su efecto en el Mexicano promedio. México esta sobre un lago y según la Miss Rocío (Geografía, circa 1997) esto causa muchos temblores porque pues cuando el agua se mueve, los que estamos arriba nos movemos también. Es logística.

Cualquier mexicano debería estar acostumbrado a los temblores. Prácticamente hay uno al mes. Pero nooooo. Cada que hay un temblor parece que jamás nos han movido el tapete (en la mayor extensión de la expresión). Neta podríamos sacarle provecho a los temblores para revolver nuestro café. Como nos gusta hacerla de pedo, de veras.

A mi me impresiona como hay gente que, cuando tiembla, en el mismo instante que se está moviendo el piso, tienen la decencia de avisarnos en Twitter: “está temblando!” Por el amor del Todopoderoso, que gente tan lindapendeja.

El único tweet que le gana a ese (en mayor grado de estupidez) es el “Están todos bien?” Vamos, muchachos! Piensen! Anden! Para que? Neta esperan que les contesten todos sus followers o es mas bien una pregunta retórica? O nomás los tiraron de chiquitos? Si, los estoy juzgando.

Dicho esto, cabe mencionar la valentía de todos los habitantes de la Condesa y de la Roma que viven en del piso 3 pa arriba. Vamos a morir en uno de estos temblores y seguimos sin mudarnos a Guatameala.

Si lo piensan, en lugar de apanicarse cada que tiembla y gritar #comonegraenterremoto, cerramos los ojos y creemos que estamos en una hamaca, la vida sería mucho más feliz para ustedes. Piénsenlo. Es lo que yo hago y pues eso me hace mejor persona que ustedes. Nunca hay que perder la elegancia en el caos. Vean a los del Titanic: muertos, muertos pero con sus smokings.

Así no, chiavos.

Yo en verdad no creo que nos toque un desastre de esos fuertes que destruyen la ciudad pronto. No sería justo. Si se dan cuenta, a cada país le toca una tragedia horrible – a Japón el Tsunami, a Australia aviones que desaparecen, a San Diego los incendios – y pues nosotros tenemos a EPN. Y seis años. Completitos. Imaginen, si me hacen el favor, tener diarrea seis años. Asi.

Pus ya que.

Podemos estar tranquilos, aunque nunca está de más en tener un plan de escapatoria en caso de ataque de ola o invasión zombie o de reelección de EPN. Hay que prevenir. "La prevención hace al ladrón" diría mi abuela.

Pero bueno. Penales, lluvias, temblores y pendejos, siempre seguimos con una sonrisota, pidiendo mezcal y cantando canciones de Jenny Rivera, QEPD.